El duelo es un caminar inestable, donde los días grises a veces tienen rayos de sol y otros días tormentas. Días donde el cielo está despejado y días donde no hay luz, pero lo importante es fluir en medio de ellos. El duelo de perder a un hijo, para mí, ha sido el dolor más grande que he experimentado. No hay una palabra para describirlo ni para etiquetarme más que “mamá sin uno de sus hijos”, y es el rol más difícil que he tenido que atravesar porque no puedo cambiarlo. Cuan